lunes, 14 de octubre de 2013

Vive con pasión


No entiendo ni un carajo cuando escucho: saque de banda, pase cruzado, tiro libre, línea de meta; mucho menos entiendo de alineaciones, faltas, árbitros y hasta hace poco el “fuera de lugar” era para mí sólo un lugar común en las narraciones de comentaristas deportivos, en fin…

Este año fui muchas veces al Estadio Azteca, asistí a todos los partidos que se jugaron en México en la eliminatoria mundialista (esto último lo googleé para poder escribirlo). Casi en todos los juegos, la segunda parte cabeceaba casual mientras esperaba que se terminara el partido, mi función era solamente ser acompañante, pero el último partido en México cambió todo. 

Nunca había vivido un juego como el del  11 de octubre, fue increíble ver a tanta gente con un deseo en común, fue mejor escuchar sus porras, fue aún más excitante verlos brincar y abrazarse entre sí por un gol. Sigo sin entender por qué tanta pasión por el futbol, pero pude vivirla en un estadio con, según algunos medios, 100 mil personas. 

Al final no importan las banalidades o si el futbol  es o no para niñas, se trata de vivir con pasión. Los asistentes al México –Panamá no se dieron por vencidos ni en gritos, ni en porras, ni en festejos. Ojalá vivieran así por lo menos un cuarto de su semana o de su día o de una hora, se siente bien tener tantas “ganas” de que algo suceda, algo en específico, algo que une a tanta gente. 

En la cancha jugaron 11 y aunque muchos sintieron estar ahí o dieron su opinión sobre cómo se debió jugar, los demás cumplieron con su papel: apoyar a su equipo. Yo sí creo en la buena vibra y también creo que el no darse por vencidos hace que las cosas sucedan, aunque en esta ocasión se trate de futbol. 

El partido del viernes me emocionó mucho por lo que vi a mi alrededor, por tanta euforia, por tantas ganas. Insisto, ojalá muchos de los que estuvieron ahí le pusieran tantita pasión a lo que hacen todos los días, no porque esté mal que lo hagan en el futbol, sino porque ahí también me di cuenta que vivir con pasión hace que lo que deseamos realmente suceda. 

PD. Sigo sin entender un carajo de futbol.


lunes, 14 de octubre de 2013

Vive con pasión


No entiendo ni un carajo cuando escucho: saque de banda, pase cruzado, tiro libre, línea de meta; mucho menos entiendo de alineaciones, faltas, árbitros y hasta hace poco el “fuera de lugar” era para mí sólo un lugar común en las narraciones de comentaristas deportivos, en fin…

Este año fui muchas veces al Estadio Azteca, asistí a todos los partidos que se jugaron en México en la eliminatoria mundialista (esto último lo googleé para poder escribirlo). Casi en todos los juegos, la segunda parte cabeceaba casual mientras esperaba que se terminara el partido, mi función era solamente ser acompañante, pero el último partido en México cambió todo. 

Nunca había vivido un juego como el del  11 de octubre, fue increíble ver a tanta gente con un deseo en común, fue mejor escuchar sus porras, fue aún más excitante verlos brincar y abrazarse entre sí por un gol. Sigo sin entender por qué tanta pasión por el futbol, pero pude vivirla en un estadio con, según algunos medios, 100 mil personas. 

Al final no importan las banalidades o si el futbol  es o no para niñas, se trata de vivir con pasión. Los asistentes al México –Panamá no se dieron por vencidos ni en gritos, ni en porras, ni en festejos. Ojalá vivieran así por lo menos un cuarto de su semana o de su día o de una hora, se siente bien tener tantas “ganas” de que algo suceda, algo en específico, algo que une a tanta gente. 

En la cancha jugaron 11 y aunque muchos sintieron estar ahí o dieron su opinión sobre cómo se debió jugar, los demás cumplieron con su papel: apoyar a su equipo. Yo sí creo en la buena vibra y también creo que el no darse por vencidos hace que las cosas sucedan, aunque en esta ocasión se trate de futbol. 

El partido del viernes me emocionó mucho por lo que vi a mi alrededor, por tanta euforia, por tantas ganas. Insisto, ojalá muchos de los que estuvieron ahí le pusieran tantita pasión a lo que hacen todos los días, no porque esté mal que lo hagan en el futbol, sino porque ahí también me di cuenta que vivir con pasión hace que lo que deseamos realmente suceda. 

PD. Sigo sin entender un carajo de futbol.